Siendo la noche llegamos a Arica. Guiemos a un cajero, para sacar plata y nos pusimos a buscar donde comer y dormir.Para gran sorpresa del grupo, lo más barato que conseguíamos para dormir era de 30 dólares por persona.
Más sorpresas aparecieron cuando Diego y Julieta quisieron comprar cigarrillos, el atado más barato salía 6 pesos.
Otra de las sorpresas de este estilo la tuvimos cuando quisimos cargar nafta, salía casi el doble que en la Argentina.
Nos queríamos morir, con este costo de vida, nuestra economía necesita un préstamo del fondo monetario internacional!!!!!
Para colmo de males, estábamos a 2000 kilómetros de Santiago de Chile. Lugar por donde íbamos a pasar a la Argentina, más precisamente a Mendoza.
Bueno, luego de hacer un poco de catarsis entre nosotros, nos subimos a las motos y nos dispusimos a encontrar una playa donde acampar. La encontramos y nos fuimos a dormir muy cansados.
Me olvide de contarles algo. Cuando llegamos a Arica vimos después de casi 2 meses un semáforo. Nos era muy raro tener que frenar en una esquina ante una lamparita roja!!!! Jajaja
Algo que nos impacto mucho, es el orden que tienen los chilenos. Quizás nos impresiono más por haber estado por Bolivia y Perú que son muy desordenados (los argentinos no nos quedamos a tras!!!).
Las rutas de Chile son perfectas, con su demarcación y señalización. Al igual que sus ciudades, son muy ordenadas, rectangulares y prolijas.
Es impactante lo apegado que son los chilenos a las normas y a su “nacionalismo”.
En casi todas las esquinas de las ciudades tienen semáforos, pero en la esquina que no lo hay, colocan carteles de pare en la calle de menor prioridad.
Es increíble como para los conductores ante estos carteles, sin importar la hora que sea y si hay o no transito.
Estas cosas que nombro se podrían tomar como positivas y como ejemplo. Pero lamentablemente, cuando lo vivís, te das cuenta que solo cumplen estas y otras normas por obligación y miedo. No lo hacen naturalmente, por el contrario, lo hacen de una forma muy forzada.
Les juro que esto se nota en el carácter de los chilenos. Están siempre al limite de sacarse, cualquiera que anda distraído y rompe alguna norma o ley sin querer, parece que lo quieren matar.
Mismo con nosotros, no nos toleraban ni las preguntas, que como respuesta para los chilenos eran obvias.
El trato que tenían los chilenos con nosotros era correcto porque nos tenían que tratar bien para dejar bien a su país.
Otra cosa curiosa es que son muy, pero muy nacionalista. A tal punto que casi no tienen autocrítica sobre su país.
Por ejemplo. Estábamos comiendo en una pancheria y había un televisor donde pasaban un programa de chimentos. pedorro como cualquiera de los de acá
Donde hacían un escándalo por el vestido que uso la Bolocco en no se que fiesta. Caso por el cual nosotros nos cagamos de risa. Se pueden creer que tres chilenos pelotudos se ofendieron porque nos reímos de la Bolocco???? Es como que nosotros nos ofendamos porque critican a Susana Jiménez. ES REALMENTE RIDÍCULO!!!!
Pero bueno, una vez sabido como eran, nosotros sabíamos como movernos.
Es muy interesante el orden de los chilenos, como para analizar profundamente. Pero creo que si dejas dos chilenos de clase media sueltos en Bolivia les puede agarrar un “Panic Atac” (en español, jajaja). Supongo que no tendrían la menor idea de cómo arreglárselas solos.
Son tan apegados a las normas que no dan lugar al sentido común.
Bueno, sin mas novedades nos fuimos a dormir.
Parte 2 - "Cambio de planes"
Parte 2 - "Cambio de planes"
Nos levantamos la mañana siguiente preocupados por el costo de vida. Así que la charla de la mañana fue planteada alrededor de la pregunta ¿qué hacemos?Lo primero que se me vino a la mente fue “robar un banco!!!” , pero no lo dije. Supongo que a todo el grupo se le venían cosas así a la cabeza.
La decisión unánime fue, pasar a la argentina por el lugar más cercano. Así que con mapa en mano. Decidimos realizar el cruce por el Paso de Jama, el cual nos lleva a Jujuy y nos acorta como 1000 kilómetros de Chile. Los cuales tendríamos que hacer por Argentina.
Pero todavía estábamos muy lejos de ese cruce. Así que la próxima parada tenia que ser Iquique. Por lo que emprendimos el camino por esta ciudad portuaria.
La única ruta que hay de Arica a Iquique va por todo el desierto de Atacama. Donde hay largas rectas y poco transito. Por lo que se da la combinación justa para poder ir un poco más rápido.
Así que emprendimos viaje. Luego de un par de horas de andar sin ver absolutamente nada a nuestro alrededor, me empecé a preocupar por el combustible. Ya que no habíamos llenado los bidones porque creíamos que había gasolineras por todos lados.
Por lo que decidí para a preguntar en el primer lugar donde se vea vida, donde hay una gasolinera.
Encontramos un rancho y paramos. La respuesta de la gente fue a unos 200 kilómetros de acá. Que garrón!!! Ya que nosotros habíamos hecho hasta ese momento 150 kilómetros y mi moto tiene una autonomía de 200 kilómetros máximo. Así que estábamos en el horno no solamente en sentido figurado sino también literal porque estábamos en el desierto.
Una cosa loca de estos chilenos. En la ruta tratamos de parar varios vehículos para pregúntales si nos podían vender gasolina. Bueno, después de mucho rato de insistir, no paro ni un solo vehículo. Te podes estar muriendo en Chile que nadie te va a ayudar.
Así que el plan era el siguiente. Seguir adelante, a una velocidad moderada para gastar menos gasolina e ir parando en cada rancho que veamos para ver si venden gasolina. Ya que es una practica habitual que vendan gasolinas en las casas o pueblos ubicados en el medio de la nada.
Luego de varias paradas frustradas, y mi moto en reserva de combustible hace rato, conseguimos un rancho donde vendían gasolina. Obviamente que nos mataron con el precio. Como suele pasar en estos casos.
Yo cargue 10 litros y Diego 5 ya que su moto tiene mayor autonomía que la mía Ahora podíamos seguir viaje tranquilos.
Luego de dos horas de andar y no llegar a ningún lado. Veo por el espejo que Diego para a un costado de la ruta. Motivo por el cual pego la vuelta, pensando que le habrá pasado a la moto ahora.
Al llegar, Diego me explica que esta falla nunca le había pasado, se le apagó la moto de golpe sin siquiera amagar a hacer una explosión.
Me iba a poner a revisar la moto cuando pensé “tendrá nafta la moto?”. Así que abrí el tanque y confirmé que no tenia ni una gota.
Para eso chequeo el mío para ver cuanto me quedaba. Para asombro mío, tampoco me quedaba mucho. Como, a esta altura, a ninguna de las dos motos le funciona el velocímetro, no teníamos ni idea de cuantos kilómetros habíamos hecho. Así que era probable que pasara algo así, si hacíamos un mal calculo. Parece que lo hicimos.
En eso recuerdo que no hace mucho habíamos pasado un cruce que se dirigía a un pueblo. Por lo que le paso 2 litros de gasolina, mas o menos, a la otra moto y nos dirigimos a ese cruce.
Ahí encontramos gente esperando un colectivo que nos dijo que a 5 kilómetros, el pueblo, había una gasolinera.
Por suerte llegamos, cargamos nafta y nos fuimos a descansar y a comer al pueblo.
Antes de seguir nos asesoramos bien de cuantos kilómetros faltaban hasta Iquique, llegábamos con los tanques llenos. Así que desde acá ya podíamos seguir tranquilos.
Por suerte después de esta carga, llegamos sin problemas a Iquique. La ciudad es hermosa con unas playas divinas. Pero aun más cara que Arica.
Les cuento que Iquique es uno de los puertos más importantes de estas latitudes. Desde ahí se abastece Bolivia, Perú, Chile y en algunos casos hasta Argentina.
Que les puedo decir de esta ciudad, es como un viaje en el tiempo. Me hace acordar mucho a la década nefasta de los 90. Mucho glamour, mucho chetaje, muy superficial y modernosa. No es mi tipo. Jajajaja
En si es un asco, pero hay mucha gente que le gusta y la respeto. Hay tantas 4 x 4 como bicicletas en costanera sur los domingos.
Los chilenos de Iquique nos trataron muy bien, pero que les puedo decir. Lo hace porque lo tienen que hacer, como lo explique antes. Así que yo prefiero la sinceridad de los piedrasos peruanos.
Nos tratan bien por dejar bien a su país. Pero si pudieran o si se animaran nos tratarían pero que en Perú.
Otra cosa que me sorprendió es la envidia que nos tienen los chilenos. No entiendo porque. Si su país comparándolo económicamente con el nuestro es muy superior. Será por el mito Sudamericano que en Argentina se vive bien o les gustará nuestro desorden ?? Esto si que no lo se y tampoco estuve lo suficiente en Chile como para averiguarlo.
Bueno, volviendo un poco. Recorrimos Iquique, compramos víveres y nos fuimos en busca de una playa donde se pueda acampar.
La conseguimos, parecía un basurero pero era lo único gratis en Iquique.
Saludos y hasta el proximo mail o hasta vernos la cara.
Paco
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